Entrades

S'estan mostrant les entrades d'aquesta data: octubre, 2004

La conciencia

Es cierto que las personas que logran dar un sentido a su vida diríase que viven más, con intensidad mayor. Para esas personas, cada acto, cada instante equivale en sí a toda una vida entera. Y si se vive así, ¿qué más da un minuto o un millón de minutos? Esa vida lúcida es la que vence en sí misma a la muerte. Sospecho que todos buscamos eso, pero nos perdemos, nos rendimos, nos escondemos en las distracciones que da el trabajo, la tele, el coche, los anhelos. Nos acoplamos a esto, a lo que tenemos Paloma Cabadas, nos cuenta que de modo espontáneo experimentó una salida lúcida de su cuerpo: una mañana estaba tumbada en el sofá, leyendo, y me quedé dormida. En seguida recuperé lucidez: mi cuerpo dormía..., ¡pero yo salía de él en un cuerpo sutil! Y recorrí la casa y el jardín. -Fue un sueño. -No, era real. Sentía gran alegría. Quise volver al cuerpo para sentirla más fuerte aún..., y al instante descendí hasta encajar en este cuerpo denso, y me incorporé en el sofá. -¿Y q...

Reflexiones sobre la felicidad

"El problema del hombre no está en las bombas atómicas, sino en su corazón." Albert Einstein "La felicidad es interior, no exterior; no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos." Henry van Dyke "Muchas personas se pierden las pequeñas alegrías mientras aguardan la gran felicidad." Pearl S.Buck

Pensar creativamente

Se te plantea el siguiente dilema Moral: Estás conduciendo tu coche en una noche de tormenta terrible. Pasas por una parada de autobús donde se encuentran tres personas esperando: 1. Una anciana que parece a punto de morir. 2. Un viejo amigo que te salvó la vida una vez. 3. El hombre perfecto o la mujer de tus sueños. ¿A cuál llevarías en el coche, habida cuenta que sólo tienes sitio para un pasajero? Piensa la respuesta antes de seguir leyendo. Este es un dilema ético-moral que una vez se utilizó en una entrevista de trabajo. Podrías llevar a la anciana, porque va a morir y por lo tanto deberías salvarla primero; o podrías llevar al amigo, ya que te salvó la vida una vez y estas en deuda con él. Sin embargo, tal vez nunca vuelvas a encontrar al amante perfecto de tus sueños. El aspirante que fue contratado (de entre 200 candidatos) no dudó al dar su respuesta. Me encant...

Bones intencions

Imagineu-vos una senyora, de viatge a l'Àfrica, imagineu-vos que veu un nen al carrer, prim, no cal que estigui famèlic ni moribund, però es nota que no li sobra el menjar. I mentre passa pel seu costat, es para i li diu, "ojalà ningú en el món passés gana" i acte seguit prossegueix el seu camí. Avui jo m'he sentit com aquest nen. Avui, m'ha felicitat pel meu aniversari una persona que no es va portar bé amb mi. M'ha desitjat que tingués un dia feliç. I bé, jo no he ni contestat, perquè a part de gràcies, no se m'acudien més coses bones a dir-li, mentre que m'han vingut al cap multitut d'improperis que he preferit callar-me. Si vol que sigui feliç, que actui, però a mi que no em vingui amb paraules estèrils per netejar la seva conciència. Per més que aquestes paraules siguin sinceres i li surtin del cor. Suposo que els bons desitjos de la senyora de l'Àfrica també són sincers i li surten de dins. Tots estem carregats de bones intencions,...

Vive...

Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo. Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar. Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no se atreve a cambiar el color de su vestimenta o bien no conversa con quien no conoce. Muere lentamente quien evita una pasión y su remolino de emociones, justamente estas que regresan el brillo a los ojos y restauran los corazones destrozados. Muere lentamente quien no gira el volante cuando esta infeliz con su trabajo, o su amor, quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir detrás de un sueño quien no se permite, ni siquiera una vez en su vida, huir de los consejos sensatos... ¡Vive hoy! ¡Arriesga hoy! ¡Hazlo hoy! ¡No te dejes morir lentamente! ¡NO TE IMPIDAS SER FELIZ! Gracias Blanca por este mail

De Xavi de Reus...

Alguna vez aprendí que la mayoría de las cosas buenas de la gente, como el talento artístico, por ejemplo (o cualquier talento meramente humano) dependen mucho de la intensidad de las vivencias y de como interioriza y vive las cosas. Las sacudidas emocionales, las tormentas, existen para dar paso a la calma, a la serenidad, a la transparencia de las emociones, pero dejan sus sucuelas. Es ese estar bien, a gusto, consigo mismo, asumiendo (que no aceptando) todas las desdichas y dando por sentado que hay algo absurdo, imposible de resolver... un vacío inexplicable que muchos se empeñaban en llenar con lo primero que podían. ¿Qué es sino el día a día? Unos estudios, un trabajo, una hipoteca y la suma de mil detalles más que intentan cubrir huecos o llenar de una forma rara el tiempo, igual para no pensar tanto y VIVIR. Decidí entonces vivir con intensidad, apreciando los detalles y contándole a la gente cosas como las que compartimos por aquí. Mañana no sabemos qué nos depara el futuro. Y...

Cómo encontrar la flauta mágica

Al oír la melodía que emanaba del instrumento mágico, todas las ratas de la ciudad siguieron frenéticamente al músico. Éste las guió con pericia en dirección a un río que acabó arrastrándolas hacia la muerte. Cumplida su misión, el flautista regresó a Hamelín para cobrar los mil florines que el alcalde había prometido. Para su sorpresa, éste se negó a pagar". ¿"Para su sorpresa"? ¿De veras creyó que al alcalde le pagaría? ¿En qué planeta vivía ese flautista? ¡No! ¡No me entiendan mal! No lo pregunto porque los políticos tengan esa pronunciada tendencia a incumplir sistemática, patológica e impunemente sus promesas. Lo digo porque, desde el punto de vista de la sociedad de Hamelín, lo mejor que podía pasar una vez eliminadas las ratas era que el dinero público no se usara para pagar al flautista, sino para construir escuelas y hospitales. ¡Y él lo tenía que haber imaginado! Fíjense ustedes en el fenómeno: antes de que desaparezcan las ratas, lo óptimo es que el al...

Felicidad; trade-off entre dinero y tiempo libre

El artículo ( "How not to buy happiness", de Robert H. Frank ), que merece la pena leer entero (aunque está en inglés), aporta evidencia, que yo ya conocía, sobre el "escaso efecto del dinero en la felicidad sostenida". (Sacar la lotería produce un "chute" transitorio, igual que, por lo visto, quedarse parapléjico produce una depresión también transitoria en general.) Esta afirmación debe tomarse con todos los matices y reservas que queramos, pero creo que tiene también un núcleo potente de "verdad". Quiero decir, que sí, que es cierto que la frase se aplica a niveles por encima de un cierto umbral, y que parte de la felicidad o infelicidad del dinero depende de nuestra posición relativa respecto a los demás; pero que también es cierto que por encima de ese umbral un incremento en el dinero no supone un claro aumento en la felicidad. El análisis del citado enlace va más allá, y pregunta: si más dinero no da más felicidad, entonces, ¿qué e...

Un pequeño ratón ante el mundo

Un ratón habitaba en una lejana selva, donde vivía continuamente asustado por la presencia de un gato. Aquel pequeño ser llevaba una vida miserable, apenas atreviéndose a salir de su madriguera por miedo a no sobrevivir. Un día el ratón tuvo un inmenso golpe de fortuna y se encontró con un gran mago, el cual al verle tan nervioso le preguntó: -¿Qué te pasa, ratón?, ¿por qué estás tan asustado? -Mago, ¡hombre tan sabio como tú y no lo puedes ver! He nacido con un cuerpo tan pequeño, soy tan poca cosa, que es normal que tenga miedo. Si yo hubiera nacido con un cuerpo grande, grande como el del gato, nunca más volvería a tener miedo y mi vida sería feliz. El mago se compadeció del ratón y alzando sus manos le dijo: -Está bien, ¡conviértete en perro! Pasado un tiempo, el mago se encontró de nuevo con su amigo el perro, que estaba detrás de unos arbustos escondido y temblando. -Perro, ¡no lo puedo entender! Te he dado un cuerpo mayor que el del gato. ¿De qué pued...

Entrenar la mente

Entrevista a Mario Alonso Puig, Cirujano: Tengo 48 años. Nací y vivo en Madrid. Estoy casado y tengo tres niños. Soy cirujano general y del aparato digestivo en el Hospital de Madrid. Hay que ejercitar y desarrollar la flexibilidad y la tolerancia. Se puede ser muy firme con las conductas y amable con las personas. - Entrenar Hasta ahora lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios; ahora también lo dice la ciencia: son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo. "Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro. La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el...

Simplifica tu vida

Os propongo un experimento: "simplificar la vida". Es decir: quitar lo que no quiero y poner más de lo que sí quiero. La idea es simple pero puede ampliarse, matizarse y complicarse: - agarras un papel grandecito y dibujas rayas verticales para crear unas 5 columnas - en la última columna pones lo que te da felicidad. Ver crecer a los pequeños, ir terminando de pintar algo que te guste pintar, y cosas compartibles o no según tu propio gusto. - en la penúltima, pones las cosas que has necesitado usar: nada, pinceles y pintura, etc. - en la anterior, el dinero que te han costado esas cosas. - en la anterior a esa, las horas de trabajo para ganar ese dinero. - en la primera columna, la formación que has tenido que sufrir (o disfrutar) para poder llegar a ese puesto de trabajo. Recorre, en un experimento mental, las columnas de derecha a izquierda y viceversa, hasta que ya no tengas ganas de añadir más elementos. (Si te empeñas, puedes hacer lo ...