La conciencia
Es cierto que las personas que logran dar un sentido a su vida diríase que viven más, con intensidad mayor. Para esas personas, cada acto, cada instante equivale en sí a toda una vida entera. Y si se vive así, ¿qué más da un minuto o un millón de minutos? Esa vida lúcida es la que vence en sí misma a la muerte. Sospecho que todos buscamos eso, pero nos perdemos, nos rendimos, nos escondemos en las distracciones que da el trabajo, la tele, el coche, los anhelos. Nos acoplamos a esto, a lo que tenemos
Paloma Cabadas, nos cuenta que de modo espontáneo experimentó una salida lúcida de su cuerpo: una mañana estaba tumbada en el sofá, leyendo, y me quedé dormida. En seguida recuperé lucidez: mi cuerpo dormía..., ¡pero yo salía de él en un cuerpo sutil! Y recorrí la casa y el jardín.
-Fue un sueño.
-No, era real. Sentía gran alegría. Quise volver al cuerpo para sentirla más fuerte aún..., y al instante descendí hasta encajar en este cuerpo denso, y me incorporé en el sofá.
-¿Y q...