O al menos esto es lo que nos cuenta un maestro espiritual budista en esta entrevista: -¿Mi felicidad depende de mi mente? -Sí: sufrimiento y felicidad son creaciones mentales. Por eso la enseñanza principal del budismo es ésta: "¡Domestica tu mente!". -¿Y en qué consiste eso? -En conquistar la mente: el budismo enseña a entrenarla para aplacar emociones negativas, angustia, descontento, infelicidad... -¿Sufrimiento, en suma? -Sí. Entrenando la mente, es posible llegar al extremo de que cualquier suceso deje de parecerte adverso... para ser una bendición. -¿Hasta ese punto? ¿Cómo conseguir eso? -A mí me ayudó esta frase que leí hace 30 años: "El agua, si no la remueves, se vuelve clara". Pues bien, la mente es como el agua. -No hay que removerla. -La enturbian los pensamientos. Una mente calma es un cielo azul: los pensamientos son las nubes que lo tapan. ¡No te identifiques con esas nubes, y busca ver el cielo! -Difícil: la vida es complicada y hay que darle tantas...