Liberatd
Jed Rubenfeld , novelista freudiano nos cuenta hoy en La Contra que una causa de tanta insatisfacción moral en medio de tanta riqueza material es el equívoco en el que educamos a nuestros hijos: les hacemos creer que el sistema tiene obligación de hacerles felices. Segun el, nuestro sistema - y nuestras constituciones- sólo deben hacer posible que cada uno busque la felicidad a su modo, pero si al final uno lo consigue o no es cosa de cada cual. Y si no lo consigue, nadie puede culpar ni al Estado ni a los demás de su propio fracaso. Anyade que si prometemos a los ciudadanos que el Estado les dará de todo hasta hacerlos felices, creamos una granja humana. Así formamos ciudadanos pasivos que creen que se les debe la felicidad sólo por haber nacido en un país del lado rico del planeta. Por eso tantos ciudadanos están enfadados siempre, porque alguien no les está dando lo que se merecen sólo por haber nacido donde han nacido. Es lo que se denomina la cultura de la queja. Tambien me ha pa...