Proyecto vital
Me pregunté: “Mario, ¿en qué momento de tu vida has sido más hondamente feliz?”. Revisé mi vida hacia atrás... y lo hallé: era con 15 años, unos amigos y yo ayudamos a un grupo de niños huérfanos en la parroquia... ¿Ayudar es lo que más feliz le hizo? Sí, y por eso cursé un máster de psicología humanista (de Carl Rogers), y aquí estoy: desde hace 14 años mi sueño es escuchar y acompañar al otro, empatizar, ayudar. ¿Por dónde empezó? Me escribí a mí mismo una serie de cartas: al Mario hijo, al Mario padre, al Mario pareja, al Mario profesional, al Mario con dinero, al Mario espiritual.. ¿Qué se decía usted a sí mismo? Me imaginé muerto y me describí cómo querría ser recordado por mis padres, mis hijas, mi pareja, mis socios... ¿Y qué le salió? “Fuiste un padre que siempre me escuchó, que me acompañó, que no me juzgó...”. ¿Era verdad? ¡Qué va!, todo lo contrario, fui un padre muy defectuoso... Soñarme así me llevó a cumplirlo... y al final me convirtió en ese padre. ...