¿Por qué fracasan los ejecutivos inteligentes?
Finkelstein nos cuenta en su último libro cosas que a pesar de pertenecer al mundo de la empresa, podemos aplicar a muchísimas situaciones. Así pues, ha descubierto que las dos explicaciones que más se citan para explicar el fracaso (la incompetencia de los directivos y su incapacidad para ver el peligro) son completamente falsas.
Según su investigación, los ejecutivos que cometieron errores eran más brillantes que incompetentes pero, a pesar de ver el peligro, decidieron no hacer nada al respecto. Así, el profesor desgrana en el libro otros cuatro factores que podrían explicar este comportamiento: errores de concepción, el denominado "espejismo de una compañía de ensueño", las brechas en la organización y las "patologías del líder".
Ignorar los cambios
Los errores de concepción pueden ser varios: desde una visión imprecisa de la realidad, como le sucedió a Motorola en el negocio de la telefonía móvil digital, hasta ignorar los cambios, como la excesiva tardanza del equipo de béisbol Boston Red Sox en integrar en sus filas a jugadores negros, pasando por los traspasos inadecuados de poder.
En cuanto a los "espejismos de una compañía de ensueño", Finkelstein se refirió a la película de Sydney Pollack "La tapadera" para ilustrar casos reales como el de Enron, en el que la ausencia total de pensamiento crítico condujo a la quiebra.
Otro de los grandes errores consiste en que la información no llega siempre a las personas adecuadas. Este tipo de brechas organizativas pueden ser también causa de crisis, como desgraciadamente ocurrió en el 11-S o en el 11-M.
Por último, las "patologías del líder" y el hecho de que las personas puedan no aprender de sus errores crean círculos viciosos que deberían ser revisados: personalismos, gente que piensa que la empresa es suya, que cree que conoce todas las respuestas, o que ignora los obstáculos principales. Estas actitudes siguen siendo corrientes entre los ejecutivos inteligentes.
Según su investigación, los ejecutivos que cometieron errores eran más brillantes que incompetentes pero, a pesar de ver el peligro, decidieron no hacer nada al respecto. Así, el profesor desgrana en el libro otros cuatro factores que podrían explicar este comportamiento: errores de concepción, el denominado "espejismo de una compañía de ensueño", las brechas en la organización y las "patologías del líder".
Ignorar los cambios
Los errores de concepción pueden ser varios: desde una visión imprecisa de la realidad, como le sucedió a Motorola en el negocio de la telefonía móvil digital, hasta ignorar los cambios, como la excesiva tardanza del equipo de béisbol Boston Red Sox en integrar en sus filas a jugadores negros, pasando por los traspasos inadecuados de poder.
En cuanto a los "espejismos de una compañía de ensueño", Finkelstein se refirió a la película de Sydney Pollack "La tapadera" para ilustrar casos reales como el de Enron, en el que la ausencia total de pensamiento crítico condujo a la quiebra.
Otro de los grandes errores consiste en que la información no llega siempre a las personas adecuadas. Este tipo de brechas organizativas pueden ser también causa de crisis, como desgraciadamente ocurrió en el 11-S o en el 11-M.
Por último, las "patologías del líder" y el hecho de que las personas puedan no aprender de sus errores crean círculos viciosos que deberían ser revisados: personalismos, gente que piensa que la empresa es suya, que cree que conoce todas las respuestas, o que ignora los obstáculos principales. Estas actitudes siguen siendo corrientes entre los ejecutivos inteligentes.