Ayurveda

Desde que fui al cine Verdi (el mismo cine que dió origen a este blog) a ver Ayurveda, que no paro de oir cosas sobre esta "filosofía de vida". Fui a verla atraido por los paisajes de India, y salí convencido de que hay que conectar más con la naturaleza y huir de artificios sintéticos. Hoy leía en La Vanguardia una interesante entrevista merecedora de estar en este blog.

Swami Joytimayananda tiene 63 años. Nació en Sri Lanka y vive en Génova (Italia), donde ha fundado la escuela Joiytinat. Es vaidya (doctor) en Medicina Ayurvédica (Universidad de Pune, India) y maestro de yoga. ¿Política? Vivir por una causa, y con calma. ¿Dios? Es libertad, paz, amor y alegría. ¡Podemos vivir sin sufrir!

- ¿Qué es el ayurveda?
- El arte de vivir.

- Toma ya.
- Ayurveda es una palabra sánscrita compuesta por los términos veda (conocimiento) y ayur (vida).

- Conocimiento de la vida, pues.
- Para vivirla bien. Son principios formulados hace unos 5.000 años en India.

- ¡5.000 años! ¿Son principios religiosos?
- ¡No! Cada uno puede tener la religión que quiera... y beneficiarse del ayurveda.

- Sería una filosofía vital, pues.
- Una filosofía para vivir cada día con salud física y anímica. Para prevenir y curar enfermedades y estar más sereno y lúcido.

- ¿Una medicina total?
- Desde luego, incluye una medicina... ¡que además es la única accesible para millones de personas en la India rural!

- Qué remedio les queda, pobres...
- No se confunda: no es una medicina burda. En las ciudades, mucha gente vuelve hoy los ojos hacia la medicina ayurvédica.

- ¿Qué tiene de particular?
- Que se adapta a la constitución de cada individuo y logra despertar su naturaleza.

- ¿Qué tipo de medicamentos usa?
- Unos 40 preparados distintos, aceites, pomadas, infusiones, polvos..., a base de extractos vegetales, animales y minerales que, junto con el yoga y ciertos masajes, purifican a escala celular. ¡Pero la primera medicina debe ser la alimentación y el estilo de vida!

- Doctor, ¿por qué enfermamos?
- La enfermedad es sólo un aviso de que se ha quebrado tu armonía con la naturaleza.

- ¿Y cómo actúa un médido ayurvédico?
- Cuando alguien viene a consultarme, exploro el estado de su alma. Si el alma está fuerte, ¡todo es curable! ¡Todo!

- ¿Y cómo sabe usted cómo está mi alma?
- Hay muchos indicadores en cada persona, pero uno fundamental es la lengua.

- ¿La lengua?
- Sí: desde su punta a su base, la lengua refleja las cinco cavidades humanas: cráneo, garganta, tórax, abdomen y pelvis. Durante la noche, la toxicidad de cada cavidad viaja por el organismo y se deposita en la lengua.

- La verdad es que a veces te despiertas con la lengua pastosa o amarga...
- Acepte este consejo elemental de medicina ayurvédica: cada mañana, antes que nada, limpie su lengua. Ráspesela con el banta.

- ¿Con qué?
- Con el banta:es una fina varilla plana (hoy son de acero inoxidable). Pásela sobre la superficie de su lengua, arrastrando impurezas. Yo me lo hago cada día. Y mi familia. ¡Y millones de personas! ¡Se sentirá mejor!

- ¿Dónde aprendió usted estas cosas?
- De niño, en casa. Y cuando escapé, a los 14 años, y fui topando con maestros...

- ¿Por qué se escapó de casa?
- Sentí ansias de conocer el mundo por mí mismo. Salí de casa de madrugada y caminé, caminé...: ¡es la vez que más libre me he sentido en toda mi vida! Bueno, junto con otra.

- ¿Cuál?
- Cuando me caí de un cocotero. Mientras caía ¡experimenté una libertad plena! Cuando necesito calmarme, evoco aquel instante.

- ¿Y qué hacía usted subido a un cocotero?
- Mi maestro quiso un coco. Trepé. Por coger uno con mayor comodidad, me recosté en cierta rama..., que cedió. ¡Qué lección!

- ¿Qué aprendió?
- Cuando algo te parezca fácil..., ¡recela!

- ¿Qué hacía usted con aquel maestro?
- Quise recoger todas las enseñanzas posibles, y anduve de maestro en maestro... Y también fui sadhu durante dos años.

- ¿Qué es sadhu?
- Mendigo errante. Es un clásico en India: no debes hablar, vistes un solo vestido, peregrinas de pueblo en pueblo, sin dormir dos veces en el mismo lugar, siempre al raso, y comes con las manos, y sólo lo que te den.

- ¿Le daban comida?
- Sí. Y también alguna patada.

- Metáfora de la vida, que nos da de todo.
- Así es. La ausencia de dificultades no equivale a felicidad. Hay que saber esto: puedes vivir feliz afrontando mil dificultades.

- ¿Cuál es la clave?
- Tener el corazón lleno. Satisfecho.

- Ah. ¿Y cómo se logra eso?
- ¡Proyectando amor a todo! A cada cosa y situación, a todo lo que haces... Así. Y, si tienes el corazón lleno, tu cabeza estará clara.

- ¿Qué maestro le enseñó esto?
- Swami Sivananda: me enseñó a servir, amar y meditar. Otra gran maestra fue la jungla: viví dos años solo en la jungla. Me enseñó a no tener apegos ni miedos. ¡Todo era mi amigo! Cada animal, planta, estrella... Me infundió poder ante la vida. Y aún me dura.

- ¿En qué otras experiencias se sumergió?
- En estados profundos de meditación: estuve seis días seguidos meditando, sin comer ni beber. Es posible llegar a los 40 días sin comer... Eso exige mucha preparación espiritual... Más sencillo es el ayuno terapéutico.

- ¿Para qué sirve?
- A veces receto - y guío- ayunos de cuatro días. Son como un latigazo para las células: ¡reactivan un sistema inmunitario perezoso!

- Deme consejos ayurvédicos asequibles.
- Cada mañana dese cinco minutos de automasaje con aceite ayurvédico y la yema de los dedos, de modo circular, sobre cráneo, garganta, pecho, estómago y bajo vientre.

- Gracias. ¿Algún otro consejo?
- Levántese cuando sale el sol y acuéstese antes de la medianoche. ¡Descansará mejor! De doce a dos es cuando mejor se reposa.

- ¡Me temo que no descanso hace mucho!
- Tenga un poco de voluntad, hombre... Si se lo propone, podrá vivir sin sufrir.

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