Los que más temen a la muerte son aquellos que se lamentan de lo vivido. Si hemos amado al prójimo, nos hemos realizado y hemos vivido una buena vida, tememos menos a la muerte.
I sonant... perfidia, de Xavier Cugat
Ja fa setmanes que ho pressentia, aquest 2005 serà apassionant. Tot just l'acabem de començar, i bé, apassionant, com vaig pronosticar. Us desitjo que sapigueu aprofitar-lo perque només si ho sabeu fer, serà apassionant.
I gràcies a tots els que heu fet de l'any 2004 un any molt profitós, dur però profitós.
I com que cada any té les seves coses, m'he dedicat pers uns moments a pensar com catalogaria els darrers anys:
- El 2003 un any perdut.
- El 2002 un any intens.
- El 2001 un any lúdic.
- El 2000 un any de proba.
- El 1999 un any de vida.
- El 1998 un any d'estudis.
- El 1997 un any de canvis.
- El 1996 un any de reafirmació.
- El 1995 l'any de creació de la Quimaxo Corp., l'any que dóna inici de l'era moderna.
¿Vivieron un tsunami? Casi. Preparamos el barco, nos pusimos los chalecos, la radiobaliza y nos abrazamos. Pero el tsunami se desvió. Comprendí que tener miedo es una elección. En la vida solemos temer muchas cosas que al final no ocurren, y perdemos ese precioso tiempo. ¿Qué cultura le ha impactado más? Los indígenas de las islas del Pacífico viven sin móvil, ni internet ni televisión. Nosotros estamos estresados porque lo queremos todo, ellos viven con muy poco y sin ningún estrés. Ellos son los ricos, porque el verdadero lujo es el tiempo y la tranquilidad. ¿No ambicionan? Un australiano quiso hacer un complejo hotelero, prometió trabajo para todo el pueblo, red eléctrica, wifi. El jefe del pueblo le dijo que preferían vivir sin todo esto. ¿No le parece que era un sabio? ¿Una escuela de vida, el Tuvalu? Me enseñó la perseverancia interior, saber que estás en un proceso y que todo lo que pasa te ayuda a ser mejor. No es un problema que hayamos embarrancado y que nos rodeen coco...
S ufrí una grave poliomielitis a los cinco años. Observar a aquel doctor que me curó me hizo médico. ¿Qué tenía aquel doctor? Humanidad. Los médicos debemos ser consciente de que tratamos con personas, no con enfermedades. Dar información y calidez es fundamental. Tengo cinco años y un cáncer, ¿cómo me lo va a explicar? Antes de hablarte ya sabré quién eres y te explicaré a tu nivel el reto al que te vas a enfrentar. Jamás oculto información. ¿Cómo reaccionan? Su nivel de aceptación y de valentía resultan chocantes, supera al de los adultos, supongo que por su capacidad vital. A menudo son ellos los que animan a sus padres, y los ves correr por los pasillos con su bicicleta sosteniendo el gotero con una mano. La planta de oncología pediátrica ¿no es un lugar triste? No. Intentamos que la sonrisa esté siempre presente, porque la actitud optimista y la capacidad de expresar los sentimientos son parte del tratamiento. Cuando hay un momento de bajón en la familia todos nos...